Técnicas de relajación

Cualquier técnica de relajación que conozcas será buena para ayudarte a coger el sueño (yoga, taichi, qui gong, meditación). En la práctica todas se van a basar en técnicas de relajación muscular acompañadas de respiración abdominal así que vamos a centrarnos en qué significa esto.

Contracción-relajación muscular: es la primera de las técnicas de relajación para conciliar el sueño que realizaremos de forma previa a la respiración abdominal. Consiste en tensar los músculos y luego relajarlos. Lo realizaremos ya acostados en la cama comenzando por tensar los músculos de la cara: primero cerramos los párpados con fuerza 20 segundos para luego abrirlos de golpe; procedemos después de la misma manera apretando la lengua contra el paladar y seguidamente apretando la mandíbula. A continuación, pasaremos a las manos, cerrando los puños con fuerza 20 segundos para después abrirlos de golpe. Seguidamente realizaremos lo mismo con los antebrazos. Por último, procuraremos realizar el mismo ejercicio de contracción-relajación con nuestras extremidades inferiores. La relajación será más efectiva si acompañamos las contracciones-relajaciones de la respiración abdominal.

La respiración abdominal: Consiste en la realización de una respiración diafragmática en lugar de torácica. Apoyando una mano sobre el vientre inspirar lentamente por la nariz durante 3 segundos notando como se hincha el diafragma, mantener la respiración durante 5 segundos y seguidamente soltar el aire por la boca apoyando la lengua sobre los dientes de forma que oigamos salir el aire y notemos bajar el diafragma durante 6 segundos. Mientras realizamos las inspiraciones y las expiraciones concentrarnos solo en el aire que entra o sale olvidando cualquier otro pensamiento.
Basado en la respiración abdominal descrita anteriormente tenemos la técnica 4-7-8 para dormirnos en tan solo 5 minutos.