Debes conseguir las condiciones ambientales adecuadas para conciliar y mantener el sueño.
- Colchón: procura dormir cómodo, en un colchón adecuado. El tipo de colchón que se recomienda para dormir es un colchón de latex y de un grado de dureza 5 o 6. El colchón debería ser renovado cada 10 años y se le debe dar la vuelta 2 veces al año para evitar que coja «vicios». Actualmente existen somieres y colchones inteligentes especialmente diseñados para el descanso.
- Iones: procura un mayor grado de iones positivos que negativos en tu dormitorio
- Oscuridad: para descansar bien se debe procurar el mayor grado de oscuridad posible. Si no lo obtienes de forma fácil, el uso de antifaces para dormir puede ser una opción.
- Ruido 0: de igual manea, la ausencia de ruidos es fundamental para dormir bien. El ruido es un estímulo que puede provocar interrupciones del sueño. Si hay algún ruido ambiental disruptivo puedes «camuflarlo» con otros sonidos suaves y continuos: ruido blanco (ruido de lluvia, viento, olas del mar, etc.; actualmente los tienes en Internet y los puedes programar para que suenen en tu dormitorio a través de algún dispositivo a la hora de conciliar el sueño).
- Temperatura: Procura la temperatura ideal para dormir. Se estima que dicha temperatura es alrededor de los 18º en verano y de los 21º en invierno.
- Humedad: el grado de humedad ideal para dormir se sitúa en el rango de 30 a 60%