Es la fase del sueño verdaderamente profunda. Tiene lugar entre una hora y hora y media después de comenzar a dormir. Ocupa 1/4 del tiempo total que pasamos durmiendo. En esta fase se sueña y es posible recordar los sueños.
- Hay una gran actividad cerebral que se manifiesta con movimientos oculares rápidos.
- Se procesan los datos guardados en el cerebro y se consolida el aprendizaje.
- Se sintetizan numerosas proteínas necesarias para nuestro equilibrio metabólico. De ahí la importancia de esta fase y los múltiples desórdenes y trastornos físicos y orgánicos que tienes como efecto secundario un insomnio crónico.
